Psicología infantil

Niños desobedientes: Orientación para padres

Es muy frecuente en consulta de Psicología Infantil, que lleguen unos padres preocupados y desesperados por la conducta rebelde u oposicionista de su hijo. Relatan episodios de desobediencia, pataletas, discusiones, incluso reacciones agresivas verbales y físicas.

Niños desobedientesLo habitual es que las familias traten de solucionar estos problemas antes de acudir a un profesional pero,bien por la  tradición educacional de la sociedad, o bien por el desconocimiento de técnicas alternativa, en muchas ocasiones, esos intentos de solución no hacen más que empeorar la situación.

La primera reacción que suelen tener los padres ante un mal comportamiento de su hijo es un castigo o la, afortunadamente cada vez más pasada de moda “torta a tiempo”. Sin embargo, esto, en muchas ocasiones, propicia que la situación se vuelva aún más conflictiva ante la resistencia del niño a ser castigado y el modelo negativo de conducta que se le ofrece. No es que no haya que castigar nunca a nuestros hijos, pero sí que es conveniente comenzar primero dejando claro que conductas son las deseables y premiándolas cuando se produzcan.

La atención de los padres, especialmente entre los 3 y los 8 años, es uno de los “premios” más valorados por los niños por lo que, cuando los padres creen que están reduciendo la conducta negativa de su hijo regañándole, en muchos casos esa atención (aunque sea para reñirle) es para ellos una recompensa, y esto es así más especialmente cuando únicamente interaccionamos con los niños para llamarles la atención.

En otros muchos casos, son tantos los castigos impuestos al niño que llega el punto en que “ya no tiene nada que perder”, lo que desemboca casi necesariamente en un empeoramiento de la conducta.

En definitiva, una buena forma de comenzar a hacer frente a este tipo de problemas sería:

1- Dejar claro que conductas son las deseables y cuáles no.

2- Reducir el número de castigos a los imprescindibles.

3- Aumentar los premios (de forma muy importante la atención parental) ante las conductas deseables alternativas.

4- Evitar ofrecer modelos negativos de conducta, como gritos, golpes o castigos que puedan ser interpretados como “venganza”.

En cualquier caso, si la situación continúa complicándose, siempre es recomendable visitar a un profesional, ya que existen numerosas técnicas muy efectivas para hacer frente a este tipo de problemática.

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Psicólogo Juan José PérezJuan José Pérez Martín
Psicólogo Sanitario

Psicología Centro (Vélez-Málaga)

 

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